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Es gracioso ver como nos seguimos aferrando a nuestros cinco patéticos sentidos como procesadores de la realidad. La pregunta principal es: ¿Qué es realmente la realidad?

"Una hormiga nunca distinguirá si llueve o mean por ella". Algo similar nos ocurre a los humanos.

Fuentes:

Noticias ERB - El cerebro

Susana Martínez-Conde: «Necesitaríamos un cerebro del tamaño de un edificio para percibir fielmente la realidad»

ADN fantasma: El experimento que cambia nuestra realidad

Descubren que el llamado "ADN basura" es esencial para el funcionamiento de los genes

 

Nuestro cerebro equivale en peso al dos por ciento de nuestro peso medio y, en cambio, consume el veinte por ciento de nuestras reservas de oxígeno y azúcar. Las células que lo forman son las neuronas, con la abismal cifra de cien billones y, todas ellas unidas entre sí, por axones y dentritas y controladas por mensajes eléctricos.

Los nervios transmiten su señal por un procedimiento químico en las conexiones entre nervios, en las sinapsis, y por un procedimiento electroquímico cuando el impulso viaja a lo largo de la neurona. En el primero de los dos casos, la neurona precedente descarga en dicha sinapsis, el correspondiente neurotransmisor (acetilcolina, noradrenalina, etc.), gracias al cual, la sucesiva neurona recoge y transmite el impulso. Dicho impulso viaja del modo siguiente: En estado de reposo, la célula nerviosa se halla polarizada, la parte exterior es electroquímicamente positiva con respecto a la interior, que es electroquímicamente negativa. Esto es así porque en el exterior hay predominio de iones de sodio, Na+, mientras que en el exterior prevalecen los iones de potasio, K+. En el momento en el que la sinapsis se activa, comienza la despolarización neuronal, el Na+ penetra en la célula a la vez que el K+ sale de ella, la relación de cargas eléctricas se invierte y progresa por el axón neuronal; una vez que ha llegado a la siguiente sinapsis, provoca una nueva descarga de neurotransmisores, una descarga que provocará una nueva despolarización; mientras tanto, la célula anterior habrá regresado al estado polarizado o de reposo, para ello habrá hecho salir al Na+ y habrá dejado entrar al K+.

Una de las características del funcionamiento de nuestro cerebro es que a menor tensión, cuando las ondas cerebrales son más bajas, mejor funciona. Somos seis mil millones de habitantes en la tierra. Pues bien, piensa en una red telefónica que nos permitiera estar en contacto con todos al mismo tiempo… Pues nuestro cerebro aún puede realizar mayor número de estas relaciones. Esto sería real en nuestro caso si cada neurona se encontrara en contacto con la otra. Aunque, ¿es realmente necesario que estén en contacto?

Cada neurona recibe la información que le llega de otra por una larga prolongación, como si fuera un brazo, que se llama axón. Una vez que recibe el mensaje, lo transmite a otras dieciséis neuronas a través de nuevas uniones que se llaman dentritas.

Por tanto, desde el más puro análisis científico, las relaciones de comunicación entre cada célula arrojan cifras realmente únicas. Para establecer estas comunicaciones utilizan los neurotransmisores, unas sustancias que segregan las neuronas, y que son las que hacen que todo nuestro organismo se ponga en marcha.

Se ha calculado que el cerebro humano realiza alrededor de 100.000 operaciones por segundo y puede recoger cerca de 100 trillones de bits de información. Nos asombramos de la capacidad de las computadoras, aunque dentro de nuestro cerebro poseemos diez veces la capacidad de intercomunicación de la mayor compañía de telefonía del mundo.

El hemisferio derecho tiene mayor capacidad para las emociones, la creatividad artística y musical, mientras que el hemisferio izquierdo tiene el protagonismo de la fluidez verbal y las capacidades analíticas. La capacidad de desarrollo neuroplástico del cerebro humano no es constante a lo largo de toda la vida, tiene un inicio frenético en los primeros meses o años de la vida para, luego, en la adolescencia, estabilizarse e iniciar su declive a partir de los 20-25 años. El periodo neuroplásticamente más activo cabe situarlo entre el nacimiento y los 2-3 años.

Desde hace mucho tiempo se sabe que los bebes abandonados, poco estimulados o carentes de satisfacciones, se desarrollan con mayor lentitud que los correctamente atendidos. Hoy sabemos que este menor desarrollo psicomotor es consecuencia de una deficiente estimulación de la neuroplasticidad.

La corteza cerebral en condiciones normales no funciona como si fuese un puzzle de áreas autónomas, sino como un todo integrado y relacionado. En el cerebro humano tiene mucho mayor arraigo la tendencia a la explicación mágica y a lo misterioso que la posibilidad de trabajar con rigor en la investigación de las causas y la evolución de los resultados.

Se ha comparado el funcionamiento del cerebro al de una computadora pero, ¿cómo comparar la transparencia de la computadora, un sistema que entendemos perfectamente (pues lo hemos diseñado nosotros) con el cerebro, que es el sistema del Universo que peor entendemos a nivel fundamental? ¿Cómo estar seguros de que nuestro cerebro no funciona de un modo totalmente distinto? No hay que dejarse llevar por la modelización metafórica de los organismos con los artefactos. El avión no es un buen modelo del vuelo de las aves. Los primeros intentos artificiales de volar, basados en imitar el vuelo delas aves fallaron. El avión vuela de una manera muy distinta a como lo hacen los pájaros.

La diferencia más notable entre un cerebro y los sistemas informáticos es la de la plasticidad funcional. En efecto, el cerebro posee la capacidad de reestructurar las conexiones sinápticas y acomodarlas para funciones muy distintas. El hecho de que cada día aprendamos y recordemos algo nuevo así lo demuestra. Los mapas de memoria del cerebro se van estructurando desde que nacemos, generando representaciones tan fidedignas de la realidad que, en ocasiones, nos parecen tan reales como el mismo presente que experimentamos. Es más, la plasticidad del cerebro es tan grande que puede reorganizarse y generar nuevos centros especializados. Un ejemplo extremo es el de los pacientes epilépticos a los que se les extirpa buena parte de un hemisferio cerebral. En numerosos casos, los pacientes reorganizan el hemisferio restante que pasa a tomar funciones que, inicialmente, se llevaban a cabo a través del trabajo conjunto de los dos hemisferios.

¿Cómo funciona nuestro pensamiento?

Una posible explicación sería la ofrecida por la teoría de módulos propuesta por Simon y Chase en 1973. Un descubrimiento fundamental en las teorías acerca del funcionamiento de la memoria que concierne al aprendizaje se refiere a la existencia de una limitación en nuestra capacidad para la retención de eventos en la memoria operativa. Así, de acuerdo con Miller, quién publicó un muy influyente artículo en 1956 en el que propuso la existencia de un “número mágico” en la capacidad para retener la información de 7 ítems (más/menos 2). Un aspecto fundamental de esta propuesta es que estos ítems están altamente organizados y dependen de nuestra experiencia pasada. Al proceso de reorganización de la información que percibimos se denomina chunks, que traduciremos por “módulos”.

En esencia la teoría indica que el cerebro almacena módulos de información en la memoria a largo plazo a los que se accede por medio de índices, organizados en una red de discriminación que se ocupa de evaluar el patrón percibido con dichos datos en la memoria a largo plazo. 

La teoría de módulos ha evolucionado en lo que se ha dado en llamar teoría de patrones (plantillas) elaborada por el propio Simon junto con Gobet. En particular, esta nueva teoría propone que los módulos que se presentan una y otra vez, son capaces de evolucionar formando estructuras más grandes. Los patrones son más dinámicos que los módulos, en el sentido de que poseen la capacidad de admitir variables (desviaciones de las posiciones estándar) que pueden ser codificadas rápidamente en la memoria de largo plazo.

¿Qué papel tienen las emociones en la toma de decisiones?

Algunos investigadores quieren ver en las emociones la clave del pensamiento: no se puede tomar una decisión sin el componente emocional. Eso significa que no hay comportamiento objetivo, o que la objetividad posee un componente emocional o, mejor aún, que las emociones no son elementos esencialmente diferentes de otras funciones cognitivas y, por ello, pueden ser estudiadas como si fueran procesos mentales comunes.

DE LA MEMORIA
La memoria no es algo etéreo, sino que es una actividad químicoeléctrica localizada en determinadas estructuras del cerebro que si fallan alteran la memoria y la mente del individuo. La memoria no es objetiva, pero puede que tampoco lo sea la realidad, a fin de cuentas lo que existe es la percepción que cada uno tiene de lo que sucedió. La memoria hace su propia versión de los hechos, evocando el recuerdo una y otra vez, perdiendo ingredientes y añadiéndole otros que consideramos reales pero que son fruto de nuestra imaginación y que encajan bien, con cierta coherencia, en el relato, que al final no es otra cosa que nuestra versión personal de la realidad, con poca o nula objetividad.

”Las palabras están ausentes de mi mente cuando realmente pienso”. Roger Penrose.

NOTA: Binet inventó lo que hoy se conoce tan sobradamente como el coeficiente intelectual (CI), ideado para analizar cuantitativa y rigurosamente la edad intelectual de un niño en relación a su edad biológica. Sin embargo, Binet se cuidó bien de precisar que este tipo de test es un modo operativo para distinguir niños con problemas de los niños normales, pero nunca como baremo entre niños normales ni como medida de inteligencia.. A pesar de estas advertencias de Binet, el CI se ha utilizado de manera indiscriminada en multitud de situaciones que han acabado estigmatizando personas de manera absurda.

DEL ADN
El ADN humano y el de los chimpancés tiene una similitud del 98%. Entre los humanos las diferencias no superan el 0,2%. La similitud entre los humanos hace imposible hablar de razas, existen diversas culturas, pero todos somos una única especie. Hay dudas acerca de la información genética de más del 90% del ADN humano.

Hace unos 2.000 millones de años se inventó el sexo. Los primeros seres vivientes se reproducían por partición, cada hijo en una parte del cuerpo materno. La introducción de la reproducción sexual fue revolucionaria, pues los hijos ya no eran trozos exactos del progenitor, sino fruto de la mezcla del ADN de dos progenitores, eran parecidos a ellos pero no idénticos, con lo cual ganaban posibilidades en el difícil mercado de la supervivencia. La reproducción mediante intercambio sexual permite que los nuevos individuos sean más resistentes y se adapten mejor a los cambios del entorno. Sagan lo explicaba de forma contundente: “Los organismos han sido seleccionados para dedicarse al sexo, los que no saben o no pueden, desaparecen”

DE LOS ANIMALES
Experiencias con chimpancés demuestran que son capaces de aprender, mediante los signos de los sordomudos o con símbolos gráficos, gran cantidad de nombres y conceptos, y ordenarlos con una sintaxis correcta. Lo que no pueden hacer es pronunciarlos.

Es interesante observar que, entre los primates no humanos (chimpancés, gorilas, etc.) no hay cambios culturales entre una y otra generación, mientras que si existen entre los humanos de forma que cada generación llega más lejos que la anterior. El lenguaje y su sintaxis es el instrumento de creación cultural que permite este avance.

La consciencia, hay que recordar que no es privativa de los humanos, puesto que otros animales tienen diversos grados de consciencia. La consciencia depende de la estructura cerebral, sin el cerebro no hay consciencia.

Los delfines y las ballenas identifican al que va a morir, lo acompañan, dejan de comer para mantenerse junto al moribundo y no lo abandonan hasta la muerte. Al morir un individuo, los demás lo echan en falta y expresan su pesar de diversas formas.

Probablemente hay otros animales que llegan a pensar sobre si mismos y en sus relaciones con los congéneres, pero los humanos somos los únicos capaces de escribir y leer un libro.

En todo caso, lo indudable hoy es que la consciencia (o la mente) cabe considerarla como una capacidad emergente del cerebro. Sin cerebro no hay consciencia, y a mayor complejidad cerebral, mayor capacidad de consciencia.

DE LA CONDUCTA
Si forzamos un gesto que no sentimos en ese momento acabaremos por sentirlo realmente. Damos por sentado que primero sentimos una emoción y después expresamos esa emoción en la cara pero diversos estudios han demostrado que el proceso funciona también en la dirección opuesta. La emoción puede empezar igualmente en la cara. La cara no es un escaparate secundario de nuestros sentimientos interiores, es un componente de igual valor en el proceso emocional.

“Un ser humano, al igual que otro ser vivo, se comporta de una forma bastante previsible.” I. Eibl-Eibesfeldt

Vivimos persiguiendo objetivos que creemos conocer, pero a menudo lo que parece ser una meta no es más que un señuelo esquivo tras el que recorremos gran parte de nuestra vida.

Los impulsos orientan nuestra conducta hacia objetivos muy simples: la perpetuación de la especie y la consecución del placer.

El dolor surgió en el curso de la evolución biológica como una señal de alarma, que nos advierten de los daños potenciales que nos amenazan. La capacidad de sufrir es ventajosa para la supervivencia y al eficacia biológica.

El sistema placer-dolor se ha implementado a lo largo de la evolución, el sistema no es perfecto, sino chapucero y con efectos colaterales lamentables, como todos los productos de la evolución, pero, a pesar de todo, funciona lo suficientemente bien como para que sus portadores hayamos sobrevivido y nos hayamos multiplicado.

El placer es fundamentalmente ausencia de dolor.

Sin dolor no nos importaría morir y sin placer no nos importaría vivir.

Cuanto más complejo es el animal, cuanto mayor desarrollo tiene su sistema nervioso, más relevancia tendrá lo aprendido frente lo innato.

El septum (placer) es tres veces mayor en el humano que en chimpancé, lo que puede interpretarse como que en el humano el principio de placer es un móvil muy determinante. Puede afirmarse que en el proceso de homonización, el desarrollo cerebral primó el aumento de volumen de los núcleos vinculados a los comportamientos coléricos y violentos.

El gran salto que experimentan los homínidos con respecto a los primos simios implica, entre otras cosas, la capacidad para ordenar el futuro.

Una posible explicación del proceso depresivo vendría dada por el fallo en los sistemas de gratificación cerebral.

El impulso de hacer el bien nos proporciona un sentimiento de satisfacción, y a veces de placer, que contribuye a sentirnos felices. Así nos sentimos cuando somos compasivos, generosos, prestamos ayuda o cooperación de forma desinteresada. Pero ¿es cierto que este impulso de beneficencia no tiene nada de egotista? Cuanto menos puede dudarse. Es una forma de conseguir sentirnos bien con nosotros mismos, lo que significa que de esas actitudes benéficas obtenemos asimismo un beneficio personal. Las fronteras del egoísmo son muy tenues.

En el conjunto del plantea muere una persona de hambre cada 3 segundos. La riqueza de las 325 personas más ricas del mundo equivale a la mitad del ingreso de toda la población pobre del planeta.

DE LA VEJEZ
Si el objetivo principal de todos los seres vivos es la transmisión del patrimonio genético de una a otra generación de individuos, puede comprenderse que, una vez conseguida la perpetuación, la supervivencia pierde sentido, y es un dispendio energético innecesario para el transcurrir de la historia natural. Si esta es la regla general, cabe señalar que los humanos somos una excepción peculiar.

Todos los animales se extinguen al terminar su periodo reproductivo. La naturaleza los preserva para que procreen y, en algunos casos, para que cuiden de sus crías durante un periodo más o menos largo, en función de la complejidad cerebral de cada especie, a mayor complejidad, mayor periodo de crianza, luego dejan de ser necesarios para la cadena evolutiva y perecen. Existen pequeñas excepciones en las que la supervivencia se alarga algo más, prolongación de la vida que esta en relación con la utilidad del individuo adulto puede tener para el grupo del que forma parte. Así ocurre, por ejemplo, entre los elefantes, ballenas y los chimpancés. Son animales cuyos adultos viejos sirven de ayuda a los individuos jóvenes. En la especie humana los cerebros de los ancianos fueron las bibliotecas de la prehistoria.

¿Qué es envejecer?

El envejecimiento es el proceso de debilitamiento y deterioro que afecta progresivamente a todas las células, tejidos y órganos del cuerpo humano como consecuencia de la acumulación de errores en la reproducción y mantenimiento de las células. Es como cuando hacemos fotocopias de otra fotocopia de forma sucesiva y reiterada y se produce un deterioro progresivo de la imagen. Este periodo de deterioro viene favorecido por la excesiva oxidación producida por los radicales libres.

DEL SEXO Y LA SEXUALIDAD, ¿AMOR?
Los hombres y las mujeres no se diferencian solo en sus cromosomas sexuales o en su aparato genital. También se diferencian, por ejemplo, en su fuerza muscular y en la velocidad a la que corren. Los hombres tiene al menos diez veces más testosterona que las mujeres, por lo que sus músculos son más potentes, su capacidad respiratoria es mayor, poseen un 10 por 100 más de hemoglobina en la sangre y tienen también mucha más capacidad anaeróbica.

La producción de serotonina parece ser el 52 por 100 mayor en los hombres que en las mujeres, lo que puede ayudar a explicar por qué son menos proclives a la depresión que las mujeres. Los estrógenos incrementan la secreción de dopamina en las zonas del cerebro responsables de la adicción. Las mujeres parecen ser más vulnerables a la adicción y caen más fácilmente en la dependencia. También es interesante señalar que las mujeres absorben en sangre un mayor porcentaje del alcohol que consumen.

Durante cientos de miles de años, nuestros ancestros vivieron como cazadores-recolectores en pequeños grupos sociales con fuerte división sexual en el trabajo. Los hombres recorrían largas distancias en busca de caza y defendían el grupo contra predadores y enemigos, mientras que las mujeres permanecían en el campamento cuidando de los infantes y recolectando plantas. Las habilidades especiales requeridas para encontrar el camino en largas caminatas y para arrojar las armas o piedras con puntería serían seleccionadas en los hombres. En las mujeres se seleccionarían otras propensiones, como el conocimiento detallado del entorno inmediato, la percepción de los cambios y la comprensión del estado de animo de los infantes. Todavía ahora las mujeres son mejoras lectoras del lenguaje corporal, del estado de animo y los sentimientos de los demás que los hombres
La sexualidad, en principio, no tienes nada que ver con la reproducción. La sexualidad es un mecanismo para producir novedad y variedad genética, lo que se consigue <<barajando>> y recombinando genes procedentes de fuentes distintas.

Las bacterias practican la sexualidad con independencia de la reproducción. Sencillamente, dos bacterias se juntan e intercambian trozos de ADN a través de sus paredes.

La reproducción sexual es peor que la asexual desde el punto de vista de eficiencia reproductiva y energética, es mejor desde la perspectiva de la evolución de estructuras biológicas nuevas, complejas y refinadas. Sin hormonas no habría aproximación sexual ni coito, sin hormonas el amor no existiría. En términos biológicos las mujeres son buscadoras de garantías y los varones inseminadores poco discriminativos. Un estudio genético realizado en un hospital español demostraba que el 16% de los hijos allí nacidos eran fruto de encuentros adúlteros.

Es en la infancia cuando construimos la imagen de búsqueda que luego nos orientara para encontrar la pareja que deseamos. Los chinos dicen que, al emparejarse, la mujer piensa que será capaz de cambiar a su compañero, mientras que el hombre piensa que su compañera no cambiara, se mantendrá igual para siempre, pero ambos se equivocan.

El amor entre hombres y mujeres puede tener todo tipo de consecuencias. Sin duda, la consecuencia más importante es la generación de infantes, la transmisión de genes a la siguiente generación. Aunque los bebes son encantadores, pues nos encantan ya que estamos genéticamente preprogramados para ello, la verdad es que su crianza resulta larga y muy pesada, con frecuencia más larga que el amor del que surgieron. Por eso tiene sentido que exista algún tipo de entramado legal, como el matrimonio, que garantice que la empresa de criar y educar a los infantes no se interrumpa aunque el amor romántico y erótico se enfríe. El amor, la ternura y el erotismo son asunto de emociones y sentimiento, no de leyes ni contratos; no dependen de la procreación, pero tampoco necesitan del matrimonio.

“¿Qué significa la fidelidad, qué esperamos de la persona a quien amamos?. ¿Exigir fidelidad no sería acaso un grado extremo de egolatría, del egoísmo y de la vanidad, como la mayoría de las cosas y de los deseos de los seres humanos? Cuando exigimos a alguien fidelidad, ¿es acaso nuestro propósito que la otra persona sea feliz? Y si la otra persona no es feliz en la sutil esclavitud de la fidelidad, ¿amamos a la persona a quien se lo exigimos? Y si no amamos a esa persona ni la hacemos feliz ¿tenemos derecho a exigirle fidelidad y sacrificio?” Sándor Márai

Muchas veces se trata de encuentros que pretenden romper la soledad de cada uno con la suma de los dos, como tantos jóvenes que suman soledades pensando conseguir compañía. Si en la juventud no acostumbra a ser buen remedio, menos lo es en la vejez.

DE TURING
El ingenio consta de dos partes: una cinta móvil finita y una cabeza capaz de actuar sobre ella de tres maneras distintas: leyendo, grabando o borrando. Supongamos que queremos saber el resultado de un problema matemático empleando la maquina; para lograrlo, ha de ser capaz de resolver el correspondiente algoritmo, esto es, de llevar a cabo el conjunto de operaciones necesarias para hallar la respuesta. Con estas premisas, efectuamos la pregunta oportuna; la máquina, entonces, hace pasar la cinta a un lado y a otro, leyendo, borrando y grabando, hasta que da con la respuesta en virtud del algoritmo citado. Esto puede ocurrir con toda una larga serie de operaciones; operaciones que, decimos, son computables. Sin embargo, cabe la posibilidad de que, ante determinadas preguntas, la maquina no tenga capacidad para hallar una determinada respuesta: ¿Qué ocurre entonces? En esta pregunta hay una clave importante, pues el dispositivo imaginario de Turing no es capaz por sí mismo de decidir que la pregunta no tiene respuesta y que, por tanto, es preferible dejar de buscar y pararse.

La resolución de problema la hallo el propio Turing basándose en el teorema de Gödel. Este teorema establece que, ante un conjunto de axiomas, siempre habrá alguna afirmación o negación indecible, es decir, que no puede ser tenida ni por veraz ni por falsa. De la misma manera, la máquina de Turing, por mucho bagaje algorítmico que tenga (¿Sueño de Hilbert¡?), siempre encontrara algún problema para el cual no tendrá solución y, como quiera que está programada para buscar hasta hallar la respuesta, jamás llegará a detenerse. El ser humano está diseñado con esa misma característica. Es imposible tener la mente en blanco, conllevaría una muerte cerebral. Pensar en nada, es pensar.

La argumentación que establece la diferencia es sencilla. Ante una pregunta, la máquina se limita a seguir los algoritmos fijados hasta el momento en el que la respuesta es hallada; cuando la respuesta no existe, prosigue su búsqueda por tiempo infinito; al contrario que la mente, que tiene la capacidad de detenerse a sí misma.

Al hombre no le importa nada conocer la verdad. Busca respuestas para sentirse a salvo. Y el que olvida esto lo paga caro (porque se convierte en un máquina de Turing). La solución, si se quiere seguir buscando, es parar el proceso y comenzarlo desde otra perspectiva, comprendiendo que no es más que otra opción para darle sentido a la vida. En definitiva, lo que quiere la naturaleza es mantenernos entretenidos mientras duplicamos ADN.

DE LOS RETARDOS TEMPORALES DE LA CONSCIENCIA
Un primer experimento se llevó a cabo en Alemania en 1976 por H.H.Korhuber. Cierto número de sujetos humanos se prestaron voluntarios para que se registrasen las señales eléctricas en un punto de sus cabezas (electroencefalogramas), y se les pedía que flexionaran varias veces, y repetidamente, el dedo índice de sus manos derechas totalmente a su propia elección.

Hay un aumento gradual del potencial eléctrico registrado durante un segundo entero, o quizá incluso hasta un segundo y medio, antes de que el dedo sea flexionado. Esto parece indicar que el proceso de decisión consciente ¡necesita un segundo para actuar! Esto puede ser contrastado con el tiempo mucho más corto que lleva responder a una señal externa si el modo de respuesta ha sido establecido por adelantado. Por ejemplo, la flexión del dedo podría ser la respuesta al destello de una señal luminosa en lugar de ser <<libremente voluntaria>>. En tal caso es normal un tiempo de reacción de aproximadamente un quinto de segundo, que es unas cinco veces más rápido que la acción <<voluntaria>> que se ponía a prueba en los datos de Kornhuber.

En un segundo experimento, Benjamin Libet en 1979, ponían a prueba sujetos que tenían que sufrir una intervención quirúrgica en el cerebro. Y que consistieron en tener electrodos colocados en puntos del cortex somatosensorial del cerebro. El resultado del experimento de Libet fue que, cuando se le aplicaba un estímulo en la piel de estos pacientes, transcurría aproximadamente medio segundo antes de que fueran conscientes de dicho estímulo, pese al hecho de que su cerebro había recibido la señal del estimulo en sólo una centésima de segundo y podía lograrse una respuesta pre-programada <<refleja>> del cerebro a dicho estimulo en aproximadamente una décima de segundo. Además, a pesar del retardo de medio segundo antes de que el estímulo alcanzase la consciencia, existía la impresión subjetiva de los propios pacientes de que ¡no había habido ningún retraso en su toma de conciencia del estímulo!

A partir del primero de los experimentos anteriores parece deducirse que la acción consciente necesita algo así como un segundo o un segundo y medio antes de poder llevarse a cabo, mientras que, según el segundo experimento, la consciencia de un suceso externo no parece ocurrir hasta medio segundo después de que haya tenido lugar el suceso. El proceso total, desde el input sensorial hasta el output motor, parecería necesitar un tiempo ¡del orden de dos segundos! La implicación aparente de estos dos experimentos considerados juntos es que la consciencia no puede siquiera entrar en juego en absoluto en respuesta a un suceso externo, ¡si dicha respuesta tiene que tener lugar en menos de un par de segundos aproximadamente!

DE LA INTUICIÓN
Cada segundo, 100 millones de mensajes procedentes de nuestro sistema nervioso bombardea nuestro cerebro. Sólo algunos cientos llegan a los sistemas de control del cerebro, y solo unos pocos de esos producen algún tipo de respuesta.

El ojo humano, por ejemplo, es capaz de captar y generar alrededor de cinco millones de bits de información por segundo, mientras que el cerebro humano tan sólo puede procesar quinientos bits por segundo.

Piensa en todos estos números y veras la gran cantidad de información que recibimos en un momento. Es del todo imposible procesar de forma consciente toda la información que tus ojos te proporcionan en tan solo un segundo; por tanto, piensa en la cantidad de datos no procesados que recibes en un minuto, una hora, un día, un año… una vida.

En cualquier segundo de nuestra vida, si sumamos todos los estímulos que pasan por nuestro cerebro procedentes solo de nuestros cinco sentidos, veremos que son de once millones de bits de información los que se generan.

Las vías a la intuición pueden provenir de una especie de suma interior de las percepciones, de las sensaciones captadas de manera subliminal por nuestro inconsciente a través de nuestros sentidos.
El inconsciente adaptativo se concibe como una especie de ordenador gigantesco que procesa rápida y silenciosamente muchos de los datos que necesitamos para continuar actuando como seres humanos. Si los seres humanos hemos logrado sobrevivir tanto tiempo como especie ha sido gracias a que hemos desarrollado otra clase de aparato de decisión capaz de elaborar juicios muy rápidos a partir de muy poca información. Las decisiones adoptadas a toda prisa pueden ser tan buenas como las prudentes y deliberadas.

Cuando tomamos una decisión repentina o tenemos un presentimiento, nuestro inconsciente criba la situación que tenemos delante, tira todo lo que es irrelevante y nos permite concentrarnos en lo que realmente importa. Y la verdad es que nuestro inconsciente es muy bueno en esto, hasta el punto que este tipo de deducción a partir de unos cuantos datos significativos suele ofrecer una mejor respuesta que las formas de pensamiento más deliberadas y exhaustivas.

El lado oscuro de nuestro inconsciente adaptativo son los prejuicios y hay que saber diferenciar las situaciones en las que hacer caso a nuestro instinto o a nuestro razonamiento convencional. La toma de decisiones realmente acertada se basa en un equilibrio entre pensamiento deliberado e instintivo.

“… El inconsciente adaptativo se las arregla estupendamente para hacerse una composición de lugar de lo que nos rodea, advertirnos de los peligros, establecer metas e iniciar acciones de forma elaborada y eficaz.” D.Wilson

DEL ERROR DE DESCARTES
Los sentimientos nos encaminan en la dirección adecuada, nos llevan al lugar apropiado en un espacio de toma de decisiones donde podemos dar un buen uso a los instrumentos de la lógica.

La razón humana depende de varios sistemas cerebrales, que trabajan al unísono a través de muchos niveles de organización neuronal, y no de un único centro cerebral.

Los sentimientos, junto con las emociones de las que proceden, no son un lujo. Sirven de guías internas y nos ayudan a comunicar a los demás señales que también pueden guiarles. Y los sentimientos no son intangibles no esquivos. Contrariamente a la opinión científica tradicional, los sentimientos son tan cognitivos como otras percepciones. Son el resultado de una disposición fisiológica curiosísima que ha convertido el cerebro en la audiencia cautiva del cuerpo.

Descubrir que un determinado sentimiento depende de la actividad de varios sistemas cerebrales específicos que interactúan con varios órganos del cuerpo no disminuye la condición de dicho sentimiento en tanto que fenómeno humano. Ni la angustia ni la exaltación que el amor o el arte pueden proporcionar resultan devaluadas al conocer algunos de los innumerables procesos biológicos que los hacen tal como son. Precisamente debería ser al revés: nuestra capacidad de maravillarnos debería aumentar ante los intrincados mecanismos que hacen que tal magia sea posible. Los sentimientos forman la base de lo que los seres humanos han descrito durante milenios como el alma o el espíritu humanos.

El cuerpo, tal como está representado en el cerebro, puede constituir el marco de referencia indispensable para los procesos neuronales que experimentamos con la mente; nuestro mismo organismo, y no una realidad externa absoluta, es utilizado como referencia de la base para las explicaciones que hacemos del mundo que nos rodea.

Esta idea se fundamenta en las siguientes afirmaciones:

1) El cerebro humano y el resto del cuerpo constituyen un organismo indisociable, integrado mediante circuitos reguladores bioquímicos y neuronales mutuamente interactivos

2) El organismo interactúa con el ambiente como un conjunto: la interacción no es nunca del cuerpo por sí solo ni del cerebro por sí solo

3) Las operaciones fisiológicas que podemos denominar mente derivan del conjunto estructural y funcional y no sólo del cerebro: los fenómenos mentales sólo pueden comprenderse cabalmente en el contexto de la interacción de un organismo con su ambiente. El hecho de que el ambiente sea, en parte, el producto de la propia actividad del organismo no hace más que subrayar la complejidad de las interacciones que hemos de tener en consideración.

En relación al cerebro, el cuerpo proporciona algo más que el mero soporte y la simple modulación: proporciona una materia básica para las representaciones cerebrales.

El alma respira a través del cuerpo, y el sufrimiento, ya empiece en al piel o en una imagen mental, tiene lugar en la carne. Y esta afirmación es la respuesta a todos los credos que abogan por la irrealidad del mundo: El sufrimiento es real.

Cerebro
No existen <<centros>> únicos para la visión o el lenguaje, o puestos a ello , la razón o el comportamiento social. Existen <<sistemas>> compuestos por varias unidades cerebrales interconectadas; desde el punto de vista anatómico, pero no del funcional, estas unidades cerebrales no son otras que los antiguos <<centros>> de la teoría inspirada frenológicamente; y estos sistemas se dedican en realidad a operaciones relativamente separables que constituyen la base de las funciones mentales. También es cierto que las distintas unidades cerebrales, en virtud de dónde están colocadas en un sistema, contribuyen con componentes distintos al funcionamiento de éste, por lo que no son intercambiables. Esto es lo más importante: lo que determina la contribución de una unidad cerebral concreta a la operación del sistema al que pertenecen no es sólo la estructura de la unidad, sino también su lugar en el sistema.

Ignorancia Básica de la Relación Cerebro-Mente
Las enfermedades del cerebro se consideran como tragedias infligidas a personas a las que no se pueden culpar por su condición, mientras que las enfermedades mentales, especialmente las que afectan a la conducta y la emoción, se ven como inconveniencias sociales de las que los que las sufren tiene que responder en gran medida. Los individuos tienen la culpa de sus fallos de carácter, su modulación emocional defectuosa, etc. Se supone que el principal problema es la falta de fuerza de voluntad.

Memoria
La memoria es esencialmente reconstructiva. Cuando rememoramos un objeto dado, o cara, o escena, no obtenemos una reproducción exacta sino más bien una interpretación, una versión acabada de reconstruir del original.

Supervivencia
La regulación instintiva podría explicarse de manera simplificada mediante este ejemplo: Algunas horas ante de una comida, nuestro nivel de azúcar en sangre baja, y unas neuronas del hipotálamo detectan el cambio; la activación de la pauta innata pertinente hace que el cerebro altere el estado corporal de modo que pueda aumentarse la probabilidad de corrección; nos sentimos hambrientos, e iniciamos acciones tendentes a terminar con el hambre; comemos, y la ingestión de comida produce una corrección en el azúcar sanguíneo; finalmente, el hipotálamo detecta de nuevo un cambio de azúcar en la sangre, esta vez un aumento, y las neuronas adecuadas colocan el cuerpo en el estado cuya experiencia constituye la sensación de saciedad.

La finalidad de todo el proceso era la de salvar nuestro cuerpo. La señal para iniciar el proceso provenía de nuestro cuerpo. Las señales que entraron en nuestra consciencia, con el fin de forzarnos a salvar nuestro cuerpo, también procedían de nuestro cuerpo. Podría decirse que éste es un gobierno para el cuerpo y por el cuerpo, aunque es sentido y gestionado por el cerebro.

El Marcador Somático
¿Qué consigue el marcador somático? Fuerza la atención sobre el resultado negativo al que puede conducir una acción determinada, y funciona como una señal de alarma automática que dice: atención al peligro que se avecina si eliges la opción que conduce a este resultado. La señal puede llevarnos a rechazar, inmediatamente, el curso de la acción, con lo que hará que elijamos entre otras alternativas. La señal automática nos protege de perdidas futuras, sin más discusión, y entonces nos permite elegir a partir de un número menor de alternativas. En resumen, los marcadores somáticos son un caso especial de sentimientos generados a partir de emociones secundarias. Estas emociones y sentimientos han sido conectados, mediante aprendizaje, a resultados futuros predecibles de determinados supuestos.

DE SRINIVAS RAMANUJAN
Genio indio autodidacta que soñaba con sorprendentes fórmulas matemáticas mientras dormía, pero que no tenía la más remota idea de cómo resolverlas (pero eran verdaderas)

Carta redactada en inglés con la ayuda de sus amigos, fechada el 16 de enero de 1913 y dirigida a G. H. Hardy.

“Apreciado señor:

Me permito presentarme a usted como un oficinista del departamento de cuentas del Port Trust Office de Madrás con un salario de 20 libras anuales solamente. Tengo cerca de 23 años de edad. No he recibido educación universitaria, pero he seguido los cursos de la escuela ordinaria. Una vez dejada la escuela he empleado el tiempo libre de que disponía para trabajar en matemáticas. No he pasado por el proceso regular convencional que se sigue en un curso universitario, pero estoy siguiendo una trayectoria propia. He hecho un estudio detallado de las series divergentes en general y los resultados a que he llegado son calificados como “sorprendentes” por los matemáticos locales…

Yo querría pedirle que repasara los trabajos aquí incluidos. Si usted se convence de que hay alguna cosa de valor me gustaría publicar mis teoremas, ya que soy pobre. No he presentado los cálculos reales ni las expresiones que he adoptado, pero he indicado el proceso que sigo. Debido a mi poca experiencia tendría en gran estima cualquier consejo que usted me hiciera. Pido que me excuse por las molestias que ocasiono.

Quedo, apreciado señor, a su entera disposición S. Ramanujan. “

“Había un gran rompecabezas. ¿Qué método debía seguirse para enseñarle matemáticas modernas?. Las limitaciones de su conocimiento eran tan asombrosas como su profundidad. Era un hombre que podía trabajar con ecuaciones modulares y teoremas de multiplicación compleja, con medios desconocidos… Pero nunca había oído hablar de una función doblemente periódica o del teorema de Cauchy ni tenía la más remota idea de lo que era una función de variable compleja. Describía nebulosamente su concepto acerca de lo que constituía una demostración matemática. Había obtenido todos sus resultados, nuevos o viejos, verdaderos o falsos, por un proceso mixto de demostración, intuición e inducción, del cual era completamente incapaz de dar cualquier razón coherente.” G. H. Hardy.

“Ramanujan solía decir que la diosa de Namakkal le inspiraba las fórmulas en sueños. Es notable el hecho de que, al levantarse de la cama, escribía resultados y los comprobaba, aunque no siempre era capaz de dar una demostración rigurosa. Este proceso se repitió durante toda su vida”. James R. Newmao.

DEL SUEÑO
Fases del sueño en el electroencefalograma (EEG):

a) 15 / 22 ciclos por segundo: Estado de vigilia con los ojos abiertos.

b) 08 / 12 ciclos por segundo: ondas alfa 1, vigilia con los ojos cerrados.

c) 06 / 08 ciclos por segundo: ondas alfa 2

d) 04 / 06 ciclos por segundo: ondas theta, primera fase del sueño.

e) 13 / 15 ciclos por segundo: segunda fase del sueño

f) 0,5 / 2,5 ciclos por segundo: ondas delta, tercera fase del sueño.

g) Ondas oscilantes entre las ondas delta y ondas theta. En esta fase se producen los sueños y ocupa aproximadamente el 20% del ciclo completo.

Ahora bien. Las ondas alfa estabilizadas y las theta se vuelven a encontrar en los estados de meditación y relajación; llevan a un estado de bienestar y calma.

La meditación parece producir esencialmente un estado fisiológico de profunda relajación, junto a un estado de estimulación psíquica. El estado fisiológico procurado por la meditación aparece como el opuesto al provocado por la cólera o el miedo. Técnicamente, parece que la meditación suscita un estado hipermetabólico que es completamente el opuesto al de “defensa alerta” descrito por W.B. Cannon cuando analiza el estado fisiológico correspondiente a la reacción “huir o combatir” .Doctor Lawrence Le Shan

El porcentaje de lactosa en la sangre disminuye sensiblemente durante la meditación, casi cuatro veces más aprisa que en los sujetos que reposan apaciblemente, tendidos, en calma y seguridad. La presencia de lactosa en la sangre esta en relación con la ansiedad y tensión. Cuanta más tensión y ansiedad hay, más débil es la resistencia de la piel. Durante la meditación, la resistencia de la piel aumenta, a veces hasta un 400%.

Es interesante mencionar que los sueños pueden servir como consolidador de imágenes, recuerdos y eventos aprendidos, como demuestra el hecho que tras una tarea de aprendizaje, los individuos a los que en condiciones experimentales se les permite entrar en la fase REM, son capaces de recordar mucho mejor lo que han aprendido que aquellos a los que no se les permite hacerlo.

¿Por qué nuestro cuerpo responde de esta manera durante la meditación?

Un factor parece tener con el aspecto fundamental de la meditación: es la concentración sobre una sola cosa a la vez.

DEL SENTIDO DE LA VIDA
Como dice Barash, <<el “propósito” evolutivo del cuerpo humano consiste en reproducir los genes que transporta. Una vez que han alcanzado cierta edad nuestros cuerpos simplemente empiezan a cerrarse. La evolución no trata de hacernos felices. Nuestro genes no se preocupa de nosotros, sino de ellos mismos>>. En el mismo sentido se expresa W. Clark: << El ADN sólo tiene una meta: reproducirse a sí mismo. Lo hace de acuerdo con las mismas leyes físicas que gobiernan el resto del universo. Una vez que un número razonable de nuestras células germinales han tenido la oportunidad de transmitir su ADN a la siguiente generación, nuestras células somáticas son mero exceso de equipaje. No sirven función alguna útil, por lo que ellas –es decir, nosotros- Deben morir.>>

Todas las células contienen en su ADN instrucciones para el suicidio celular que se activan en ausencia de los factores de crecimiento que neutralizan esas instrucciones para la muerte, como si la muerte fuera su estado por defecto.

Nuestra vida humana individual depende de la vida de nuestras células, y nuestras células están programadas para suicidarse tras un cierto número de divisiones.

Aunque todas las enfermedades fueran curables, nos seguiríamos muriendo cuando nuestras células fueran dejando de dividirse. Solo nuestras eventuales células transformadas o cancerosas son potencialmente inmortales.

Aunque empiece a resulta un poco desconcertante, la verdad es que parece que el propósito de la vida es perpetuar el ADN. El 97 % de nuestro ADN que suele denominarse basura está compuesto principalmente de grupos de letras que existen por la pura y simple razón de que son buenos en lo de conseguir duplicarse. En otras palabras, la mayor parte de tu ADN está dedicada no a ti sino a sí misma. Tú eres una maquina a su servicio, en vez de serlo ella al tuyo.

“La vida no tiene ningún significado, a excepción del que nosotros podamos otorgarle.” Julio Cesar

“Nuestros cerebros altamente complejos y desarrollados no evolucionaron por la necesidad de descubrir las verdades científicas, sino simplemente para hacernos más inteligentes y cooperativos a fin de poder sobrevivir, reproducirnos y perpetuar la especie.” Crick

“A titulo provisional, considera con zoólogos y anatómicos que el hombre tiene mas de mono de que de ángel y que carece de títulos para envanecerse y engreírse. Se imponen, pues, la piedad y la tolerancia.” Santiago Ramon y Cajal

Bibliografía: “50 técnicas de meditación” de Marc de Smedt.

Bibliografía: “Tu poder mental” de Anthony Blake.

Bibliografía: ”El cerebro del rey” de Nolasc Acarín

Bibliografía: ”La naturaleza humana” de Jesús Mosterín

Bibliografía: ”Inteligencia Intuitiva” de Malcom Gladwell